Noticia nr5
Áreas protegidas bajo amenaza y debilidades institucionales
Crisis en la gestión de áreas protegidas nacionales del país
I. Déficit Estructural en la Custodia Ambiental
Un preocupante informe emitido en 2025 ha puesto de manifiesto una grave crisis en la gestión de la conservación en Bolivia. A pesar de contar con 23 Áreas Protegidas (AP) de alcance nacional, destinadas teóricamente a la preservación ecológica, la vigilancia efectiva solo alcanza cerca del 9% del territorio total protegido (Fuente: Noticias ambientales).
Esta brecha masiva entre la designación oficial de protección y la capacidad real de custodia subraya un déficit estructural que pone en jaque la promesa de conservación ambiental del país.
II. El Catálogo de Amenazas en Zona de Riesgo
La insuficiencia en la vigilancia deja a las vastas extensiones de áreas protegidas expuestas a una lista creciente de amenazas ilegales y destructivas:
- Actividades Ilegales: Minería ilegal, tala y narcotráfico operan a menudo con impunidad.
- Avasallamientos: Invasión de tierras protegidas para fines agrícolas o de asentamiento.
- Deforestación e Incendios: Prácticas extractivas y eventos climáticos que se agravan por la falta de control inmediato.
III. Personal, Presupuesto y Riesgo Humano
El informe enfatiza que el problema de la baja vigilancia se origina en la falta de recursos esenciales:
"Las amenazas [son] muchas veces con amenazas directas a guardaparques y sin suficiente presupuesto o personal para custodiar las áreas." (Noticias ambientales)
La falta de presupuesto adecuado y personal suficiente no solo incapacita a las autoridades para custodiar el 91% restante del territorio, sino que también pone en riesgo directo la vida de los guardaparques, quienes enfrentan amenazas constantes al intentar defender estos frágiles ecosistemas.
IV. Consecuencias: Riesgo para Servicios Ecosistémicos Vitales
El compromiso de la conservación no solo afecta a la biodiversidad y las especies en peligro, sino que compromete la estabilidad de los servicios ecosistémicos vitales para la nación, incluyendo:
- Agua: Regulación hídrica de cuencas.
- Clima: Secuestro de carbono y estabilidad climática regional.
- Biodiversidad: Preservación del patrimonio genético.
La resolución de esta crisis requiere una reingeniería de la estrategia de gestión, aumentando la inversión y el apoyo operativo para garantizar que las áreas protegidas sean más que designaciones en un mapa.